Lo que sucede cuando nos vamos de casa

Aburridas de que mamá esté siempre detrás de nosotras, preguntando si no tenemos nada más que hacer que estar pegadas al celular o al computador, literalmente “mamadas” de que papá quiera entrometerse en nuestros asuntos y pretender que tenemos 10 años y revirar que por eso no nos deja salir hasta la hora que se nos antoja, tomamos la decisión de irnos de casa… Y es quizá la decisión más emocionante que podemos tomar durante toda nuestra vida, pues el solo hecho de pensar que yo no estaremos bajo las reglas de nadie nos causa una alegría significativa, lo que no sabemos es lo que realmente sucede cuando nos vamos de casa.

Y bien, cuando nos vamos de casa dejamos de ser las consentidas de papá y mamá, por primera vez tenemos que preocuparnos por lavar ropa a diario para que no se forme la dichosa montaña que había antes en mi cuarto y que mamá me ayudaba a desaparecer, así como también hay que pensar en la comida de todos los días, en lavar la losa, en limpiar la casa, en sacudir los muebles… Y eso, si tenemos muebles, porque realmente nos vamos con nuestra ropa y si al caso nuestra cama, entonces aquello de los complementos llegarán después.

Queriendo huir de casa

Felices de no tener reglas llegamos a casa a la hora que nos da la gana después de la rumba y nadie nos llama la atención, al otro día o mejor dicho más tardecito despertamos con dolor de cabeza, anhelando la aromática de mamá o el sal de frutas que papito nos compraba después de darnos el sermón de los peligros de la calle, entonces nos damos cuenta de que los extrañamos… Llega el fin de mes y las responsabilidades no dan espera, golpea la señora del arriendo, empiezan a tirar los recibos por debajo de la puerta y sentimos que ya no damos más.

Nadie nos explica que la independencia no es solo violar las reglas, sino que se debe trabajar, limpiar, lavar y planchar para tener todo en orden; que las responsabilidades atacan y que después de haber dado el primer paso no hay manera de echarse para atrás y finalmente lo que termina por suceder es que madrugas tanto para ir al trabajo y llegas tan cansada que solo piensas en dormir y es ahí cuando realmente te estrellas con lo que es vivir fuera de casa, con lo que significa de verdad crecer.


Artículo escrito por Lorena Rodriguez

¡Hola chicas! Soy Lorena, una futura Comunicadora social - Periodista y las estaré acompañando con artículos muy interesantes sobre los temas que mas nos atraen a las chicas de hoy.

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